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Carlos Luján / Europa Press

Carmen calvo sobre las mujeres trans: «Yo no sé lo que sentirán. ¿Trans, qué? ¿Transexual o transgénero?»

La flamante nueva presidenta del Consejo de Estado, que también publica un ensayo sobre feminismo, insiste en su rechazo a la Ley Trans durante una entrevista en El País


«No levita, pero casi». Con esa ilustrativa imagen describía la periodista de El País, Luz Sánchez Mellado, a la ex vicepresidenta del Gobierno y recientemente nombrada Presidenta del Consejo de Estado, Carmen Calvo, a su llegada a la entrevista de El País. Razones no le faltan: su salida de la política en la anterior legislatura, cesada en julio de 2021 se interpretó por muchos como la respuesta de Sánchez al fracaso de las tesis de Calvo durante la tramitación de la llamada «Ley Trans» que finalmente fue aprobada, en febrero de 2023, por el Ministerio de Igualdad de Irene Montero. El «castigo» de Sánchez —así lo interpretaron muchas voces allegadas a la exministra y exvicepresidenta— no obstante, no la mandó muy lejos: Calvo continuó siendo diputada por las Cortes durante toda la legislatura asumiendo de hecho la presidencia de la Comisión de Igualdad en el Congreso. Pero, si fue un castigo, ha durado poco, y el premio por la espera mereció la pena: nombrada recientemente a presidir el Consejo de Estado, Calvo aprovechaba las páginas del diario El País para sacar músculo y reafirmarse en sus tesis sobre varias cuestiones feministas, entre ellas, las personas trans.

Preguntada con la misma cuestión que a menudo lanzaban a Irene Montero, Calvo responde taxativa a la cuestión sobre qué es una mujer. «Una mujer soy yo». Sobre si una mujer trans es una mujer, afirma: «Yo no sé lo que sentirán. ¿Trans, qué? ¿Transexual o transgénero? No es lo mismo. El feminismo al que pertenezco lucha contra el género.» Para Calvo, la Ley Trans ha sido un error: «Entiendo que haya, las ha habido siempre, personas que tengan problemas con su identidad en su cuerpo. No tengo nada contra eso. Lo que no entiendo es que, viendo cómo esas leyes han fallado en otros sitios, hayamos seguido los mismos parámetros. Tendremos que volver a reflexionar sobre la ley en algún momento. Lo tengo clarísimo.»

A Calvo le ofenden, no obstante, las acusaciones de transfobia: «por supuesto que me ofende. Te lo dicen en el minuto uno para no razonar contigo. Para ahorrarse sus propias reflexiones. ¿Tránsfoba, yo? He sido la primera ministra de Europa en salir con la bandera arcoíris a la calle», aunque matiza que «el útero no es un aspecto externo, y las mujeres tenemos útero, o lo hemos tenido, el útero no es voluntario.»

Respecto a su visión sobre el feminismo, Calvo insiste: «soy feminista, porque creo que estamos más cerca de avanzar cuando hay una feminista poderosa», una afirmación reveladora teniendo en cuenta los denodados esfuerzos que desplegó, en su rivalidad con el feminismo de Montero, por deslegitimar el trabajo de ésta y su equipo. También critica a «los señoros» que «nos explican a las mujeres tenemos que ser y lo que es el feminismo y cómo de feministas tenemos que ser» porque para eso, ya está ella: de hecho, su nombramiento coincide con la salida de su libro «Nosotras», donde Calvo pretende situarse como un referente teórico y político y que, como señala la sinopsis, «tiene la vocación de explicar, con una visión de conjunto, cuáles son los grandes problemas de la desigualdad de las mujeres y las grandes soluciones que aporta el feminismo». De hecho, durante la entrevista, afirma que «se puede tener un sentimiento profundo de dignidad e igualdad, pero el feminismo político tiene un cuerpo teórico y una historia, y si no la conoces, tu feminismo cojea». Su obra contiene una bibliografía con ocho libros de referencia.


Madrid –

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