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Los Whatsapp de las Cloacas del Estado

El Gobierno del PP ordenó investigar de forma ilegal los antecedentes de los diputados de Podemos: “Alguno tiene que tener algo chungo”

Horas después de que Sánchez dijera que intentaría formar Gobierno, el número dos de Fernández Díaz pidió las fichas policiales de los parlamentarios morados en busca de información comprometedora. Los mensajes que hoy publicamos reflejan que eran plenamente conscientes de la ilegalidad que cometían


El Ministerio del Interior ordenó en enero de 2016, bajo el Gobierno en funciones de Mariano Rajoy (PP), investigar de forma ilegal los antecedentes de los 69 diputados de Podemos. De acuerdo con ‘los whatsapp de las cloacas’ a los que ha accedido Diario Red, el entonces secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, encargó a Enrique García Castaño, jefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO) de la Policía Nacional, que revisara “con ojos atentos” cualquier posible información relativa a los parlamentarios morados. La operación de espionaje se desarrolló en las semanas en las que Podemos negociaba por primera vez un Gobierno de coalición con el PSOE: “Alguno tiene que ser chungo”, llego a decirle el número dos del ministro Jorge Fernández Díaz al mando policial.

La primera de las conversaciones que revelamos se produjo en la tarde del 30 de enero de 2016, apenas horas más tarde de que Pedro Sánchez anunciara con claridad ante el Comité Federal del PSOE que se proponía formar una mayoría para gobernar. Muy poco después de esa intervención pública, que parecía acercar la posibilidad de un Ejecutivo alternativo al del PP que sacara a Rajoy de la Moncloa, el número dos del Ministerio del Interior se dirigió a uno de sus mandos policiales de confianza para preguntarle: “¿De aquellos de Podemos que tenían antecedentes, pudiste confirmar algo?”. Enrique García Castaño replicó que había olvidado el encargo, ante lo que Martínez insistió: “Sería muy interesante saberlo… Y si han estado en temas abertzales, temas de extremismo violento, etc”.

El objetivo de la operación de espionaje, por tanto, era muy claro: encontrar en los antecedentes policiales o judiciales de los diputados de Podemos elementos para desgastarlos ante la opinión pública y que, eventualmente, pudieran torpedear una hipotética alianza de Gobierno entre los socialistas y la formación morada. ‘Los whatsapp de las cloacas’, sin embargo, revelan que la búsqueda resultó infructuosa: “¿Y los demás nada?”, preguntó Martínez ante la falta de los resultados. “Lo vuelvo a mirar, pero creo que no”, lamentó García Castaño. “Cagüenlaputa. Alguno tiene que ser chungo (…). Mira con ojos atentos”, le ordenó el número dos de Interior al mando policial en esta conversación que adelantó eldiario.es en febrero.

30 de enero de 2016, 18:58 horas

Francisco Martínez: ¿De aquellos de Podemos que tenían antecedentes, pudiste confirmar algo?
Enrique García Castaño: Pues lo pedí y voy a llamar, porque no volví a preguntar. Se me pasó.
Francisco Martínez: Sería muy interesante saberlo… Y si han estado en temas abertzales, temas de extremismo violento, etc.
Enrique García Castaño: Josetxu Arrieta el único que tiene pertenencia a ETA.
Francisco Martínez: ¿Y los demás nada? (…). Digo que si los demás están limpios, ¿tampoco violencia callejera, ‘anarcas’, etc?
Enrique García Castaño: Lo vuelvo a mirar, pero creo que no.
Francisco Martínez: Cagüenlaputa. Alguno tiene que ser chungo.
Enrique García Castaño: Vamos a ver.
Francisco Martínez: Mira con ojos atentos.

Un espionaje ilegal: “No puedo dejar rastro”

La segunda de las conversaciones que revela Diario Red cpermite comprobar que tanto el número dos del Ministerio del Interior como el jefe de la UCAO actuaron con pleno conocimiento de la ilegalidad que implicaba la guerra sucia contra Podemos. Así, cuando diez días después Martínez le reprochó a García Castaño que aún no le hubiera proporcionado información contra los diputados morados —(…) no me mandas nada”, le dijo el 10 de febrero—, este alegó que era necesario consultar las fichas “uno a uno” y que eso “deja rastro”. “Estoy apretándole”, dijo García Castaño sobre el policía al que había encargado el espionaje ilegal, pero “está acojonado y yo no puedo dejar rastro”. Del intercambio de mensajes se desprende que tanto el número dos del ministro Fernández Díaz, como García Castaño —que llevaba desde 1994 al frente de una de las unidades de élite de la Policía Nacional— y como el agente al que se habría encargado el espionaje —del que se dice que está “acojonado”— eran conscientes de la irregularidad que cometían, algo que no frenó sus planes contra Podemos.

10 de febrero de 2016, 16:20 horas

Francisco Martínez: ¿Y de los otros qué? No me mandas nada…
Enrique García Castaño: El cabrón de Germán me dice que esta tarde, porque quiere mirar los 69. Se saca, pero hay que mirar uno a uno y claro, deja rastro.
(…)
Francisco Martínez: Ya es por la tarde (…). ¿Qué hay de lo mío?
Enrique García Castaño: Estoy apretándole, está acojonado y yo no puedo dejar rastro.
Francisco Martínez: Joder, no hacer honor a tu fama.
Enrique García Castaño: Bueno, algo haremos.


Los whatsapp de las cloacas’ son conversaciones entre altos cargos del Ministerio del Interior y de la Policía Nacional. El intercambio de mensajes al que ha tenido acceso Diario Red se produjo durante el Gobierno de Mariano Rajoy y demuestra cómo políticos, policías y periodistas conspiraron, practicaron investigaciones ilegales y fabricaron pruebas falsas para perjudicar a Podemos y a sus dirigentes. Los chats se descubrieron tras la incautación del teléfono móvil del que fuera secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, en el marco de la ‘operación Kitchen’. Puedes acceder a todos los contenidos de esta serie de informaciones aquí.


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