Diario Red
Menu
Menu
Diario Red

El director de la CIA, William Burns — Tasos Katopodis / POOL via Cnp / Zuma Press / Contacto Photo

Interferencia electoral y espionaje: alianza secreta entre Ucrania y la CIA

La relación entre Ucrania y la CIA, que se fortaleció con el tiempo, sirvió como modelo para la colaboración con otros servicios de inteligencia europeos que compartían el objetivo de contrarrestar la influencia rusa


En un reciente artículo del New York Times, se destaca el papel de Ucrania en las acusaciones de la CIA sobre la «interferencia rusa» en las elecciones estadounidenses de 2016, diez años después del golpe de Estado de Maidán en 2014.

Según el informe del NYT, Ucrania colaboró estrechamente con la CIA en la persecución de agentes rusos que se entrometieron en las elecciones presidenciales de Estados Unidos en 2016. A pesar de la controversia y el deseo de algunos funcionarios de la administración Obama de cerrar el programa de la CIA en Ucrania después de una operación mortal en Crimea en agosto de 2016, el entonces director de la CIA, John Brennan, logró persuadirlos de que dicha medida sería contraproducente.

La llegada de Trump a la presidencia no disminuyó la presencia de la CIA en Ucrania; al contrario, las acusaciones de «interferencia» se convirtieron en un catalizador para expandir las operaciones en el país. Y es que aun a pesar de las discrepancias entre Trump y la CIA, la agencia intensificó sus esfuerzos, colaborando estrechamente con los servicios de inteligencia ucranianos para investigar sistemas informáticos rusos y prevenir futuras interferencias electorales.

Sin embargo, el NYT omite un aspecto crucial de la historia: la colaboración entre los ucranianos y el Comité Nacional Demócrata (DNC) para interferir en las elecciones de 2016 contra Trump. En un hilo de Twitter, Aarón Maté publica extractos de los documentos filtrados que revelan la participación ucraniana en la difusión de acusaciones contra Paul Manafort, una información que el artículo del New York Times no aborda.

La pregunta que surge es si Ucrania y la CIA proyectaron su propia interferencia electoral sobre Trump y Rusia. La referencia a la llamada de Trump en julio de 2019 con Zelensky plantea interrogantes sobre si el expresidente ya tenía conocimiento de estas dinámicas.

El artículo también revela la existencia de una red de bases de espionaje apoyadas por la CIA en Ucrania, incluyendo una en el bosque ucraniano con un puesto de escucha. Esta red se expandió en los últimos ocho años, contando con 12 ubicaciones secretas a lo largo de la frontera rusa. La colaboración ucraniano-estadounidense demostró su valía, especialmente en la recopilación de interceptaciones que confirmaron la participación de Rusia en el derribo del vuelo 17 de Malaysia Airlines en 2014.

Sin embargo, la relación entre Ucrania y la CIA no ha estado exenta de tensiones. Mientras algunos asesores de Obama buscaban cerrar el programa, Brennan argumentó la importancia estratégica de continuar la cooperación. La presencia de halcones rusos en puestos clave en la administración Trump, como Mike Pompeo y John Bolton, destacó las contradicciones entre la retórica presidencial y las acciones de su gobierno.

La revelación más impactante del artículo es la participación de la inteligencia militar ucraniana, manejada de cerca por la CIA, en engañar a un oficial ruso para obtener información que vinculaba al gobierno ruso con el grupo de piratería Fancy Bear, señalado como responsable del robo de correos electrónicos del DNC en 2016. Esta información, central en el Rusiagate, provino de una unidad de inteligencia ucraniana trabajando para la CIA bajo la dirección de John Brennan.

La relación entre Ucrania y la CIA, que se fortaleció con el tiempo, sirvió como modelo para la colaboración con otros servicios de inteligencia europeos que compartían el objetivo de contrarrestar la influencia rusa. A medida que la geopolítica continuaba evolucionando, la asociación estratégica entre Ucrania y la CIA revela las complejidades y contradicciones en el juego del espionaje internacional.


Madrid –

Nada de esto sería posible sin tu ayuda

Y únete a nuestros canales de Telegram y Whatsapp para recibir las últimas noticias

Compartir

Editorial

  • La guerra no es un fenómeno meteorológico

    Aunque la propaganda bélica sea aplastante e incesante, las personas decentes, demócratas y pacifistas tenemos la obligación de alzar la voz y decir alto y claro que por supuesto que el gobierno de España tiene en su mano la posibilidad de reducir el gasto militar