Julio Iglesias besa a la presentadora argentina Susana Giménez

Julio Iglesias, el primer Rubiales, cumple 80 años

Pocos personajes han servido para naturalizar lo que el feminismo ha enseñado que ni es natural ni permisible


“Julio Iglesias nunca ha negado su fama de mujeriego, ligón y playboy, al contrario. El cantante ha dicho, y ha cantado, que le gustan mucho las mujeres y que no podía vivir sin una mujer al lado”. Este párrafo textual pertenece a la entrada de una noticia publicada en la web de RTVE sobre el cantante español, afincado en Miami, a propósito de su 80 cumpleaños. 

En otras publicaciones se enumeran sus conquistas amorosas del famoso truhán y en las tertulias del corazón se dulcifica su incapacidad para la fidelidad y se justifica su actitud de “galán ibérico” con las mujeres. Curiosamente, hace pocos días, al respecto del beso no consentido de Luis Rubiales a la futbolista Jenni Hermoso, se hizo viral en redes sociales un vídeo en el que Julio Iglesias besaba sin su consentimiento a Susana Giménez, una presentadora de la televisión argentina que lo invitó a su programa para ser entrevistado.

Julio Iglesias entra en el plató, agarra a la mujer y la besa sin su consentimiento. Hasta tres besos le plantó. El público le reía la gracia, entre la parálisis de la presentadora que no sabía ni qué decir ante la actitud invasiva del cantante. Estamos hablando de 2005, cuando la cultura de la violación y el acoso sexual a las mujeres era consenso social. 

Julio Iglesias entra en el plató, agarra a la mujer y la besa sin su consentimiento. Hasta tres besos le plantó.

Pocos personajes como Julio Iglesias han servido para naturalizar lo que el feminismo ha enseñado que ni es natural ni permisible. Las entrevistas a Julio Iglesias pocas veces han versado sobre su música, sino sobre las mujeres a las que se ha tirado. Es leyenda popular que el Cid Campeador luchó contra los moros para liberar a España al igual que el ‘truhán español’ se ha acostado con más de 1.000 mujeres. 

Porque lo que le da valor a un hombre en un sistema patriarcal es la cantidad de mujeres que han estado a su servicio, a su disposición, a sus pies, a su mandato. Porque para los Rubiales del mundo, como Julio Iglesias, el sexo no es la búsqueda del placer, sino del poder. Por eso airean sus relaciones sexuales como quien gana un premio en la tómbola de una verbena popular. 

Otra leyenda popular, que estos días se reproduce en las tertulias para hablar de sus 80 primaveras, es que, aunque ha tenido ocho hijos reconocidos, tiene un reguero de hijos e hijas ilegítimos repartidos por el mundo. Porque los Rubiales del mundo siempre han follado sin responsabilidad y se han enorgullecido de irse a comprar tabaco y no volver más. 

Tiene algo bueno, no obstante, que justamente por estas fechas Julio Iglesias cumpla 80 años y se le esté dando boato mediático. Destapa de lo interiorizado que tenemos como sociedad el desprecio a las mujeres, el uso y disfrute de sus cuerpos para saciar la sed de poder de los hombres y la anulación de su libertad sexual. También recuerda todo el bien que está haciendo el feminismo y todo lo que  falta para seguir avanzando y que un día nadie se atreva a llamar “mujeriego” a un baboso ni a justificar uno, dos o tres piquitos sin consentimiento. 


Madrid –

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