Mónica García posa con la cartera de Sanidad — Twitter de la ministra

La marcha de Mónica García al Ministerio de Sanidad recrudece la crisis interna por el control de Más Madrid

La renuncia de la ex portavoz en la Asamblea abre un vacío de liderazgo que ha roto la paz en el seno del partido fundado por Iñigo Errejón


“Ay, me voy otra vez, ahí te dejo Madrid”, podría ser una de las canciones para definir una semana en la que dos de las protagonistas en lo informativo han sido Shakira, por declararse culpable de cometer fraude fiscal, y Mónica García, hasta hace unos días líder de la oposición en la Comunidad de Madrid y, desde el martes, flamante ministra de Sanidad del Gobierno de Pedro Sánchez.

La marcha de García de la Asamblea de Madrid ha reabierto una serie de conflictos que quedaron enterrados parcialmente en 2021 dentro de las facciones de la formación que fundó Íñigo Errejón. Desde que la diputada, de profesión médica anestesista, se hiciera famosa allá por 2020 en el contexto de la pandemia, solamente ha habido un momento en estos años en los que su liderazgo interno ha estado en entredicho: cuando se conoció la noticia de que, tras pedir la dimisión varias veces de un miembro del Gobierno de Ayuso por cobrar el bono social, saliera a la luz que su familia también lo estaba cobrando.

Entre las diferentes familias o sectores que componen Más Madrid se encuentran los afines a Mónica García, a Iñigo Errejón, el entorno de Tania Sánchez y los cercanos a Pablo Gómez Perpinyà, corriente conocida como ‘Los de Pozuelo’. Además, también está el sector que representa Rita Maestre, portavoz en el Ayuntamiento de Madrid y la cara más visible de Más Madrid actualmente, aunque debilitada por la pérdida de seis concejales y más de diez puntos porcentuales en las últimas elecciones municipales en las que se presentó como candidata frente a Martínez Almeida, quedando a solo un concejal de distancia del PSOE cuando hace cuatro años la distancia a favor de Más Madrid en la capital era de once ediles por encima de los socialistas.

García, tal y como hizo Errejón en 2019 a los cuatro meses de presentarse a las elecciones autonómicas, abandona la política regional para dar el salto a la arena estatal. Pese a repetir en muchas ocasiones tanto Errejón como García que tenían un proyecto para Madrid y que estaban enfocados en la región, lo cierto es que ambos en cuanto han tenido oportunidad se han ido de la Asamblea de Madrid para adentrarse en la política nacional, lo que da munición a Ayuso para afirmar que a la izquierda no le interesa ganar en Madrid.

El conflicto más reciente ha tenido que ver con quién sería la persona que ocuparía la portavocía dentro de la Asamblea de Madrid tras la renuncia de la hoy ministra. Tal y como cuenta el periodista Daniel Galvalizi en las páginas de El Salto, la marcha de García y del diputado Javier Padilla, quien será su número dos en el Ministerio de Sanidad, ha dado lugar a la primera batalla interna por la sucesión, que ha terminado con la elección de Manuela Bergerot, de la que Galvalizi afirma que es “amiga personal y de extrema confianza de García. Es la presidenta del partido (tiene el control jurídico, destacan las fuentes) y es la secretaria de Organización”. Esta elección no habría sido del agrado del diputado Emilio Delgado, que según el periodista habría dicho a varios compañeros de partido que tenía “pensado dar un discurso contrario a la designación en la reunión”. Tampoco lo ha sido de Íñigo Errejón, al que el periodista describe en la pieza como “líder del desdibujado Más País” que “no ocultó tampoco sus intentos por evitar que García dé el salto al Consejo de Ministros, algo que ella anhelaba y hasta le pidió en persona a Yolanda Díaz” según informaron fuentes de Sumar a Galvalizi.

A este enfado del sector errejonista que representa Emilio Delgado, hay que sumar el hecho de que Pablo Gómez Perpinyà fue apartado por Mónica García al relegarle como portavoz en el Senado, lo que derivó en la dimisión de Perpinyà como miembro orgánico del partido. A su vez, en las listas electorales de mayo Tania Sánchez fue apartada por la hoy ministra de Sanidad. Esas grietas acumuladas desde la salida de Errejón en 2019 pueden reabrirse tras la marcha de García y quedar vacío el liderazgo. Hace pocos días Más Madrid ha celebrado su congreso, donde se ha elegido a Bergerot, Maestre y García como co-portavoces del proyecto. En esa lista orgánica no están ni Antonio Sánchez, ni Martínez Abarca, ni tampoco Jazmín Beirak, que han formado parte del núcleo duro del proyecto de la formación regionalista desde sus inicios.


Madrid –

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