El académico de la RAE Arturo Pérez Reverte — Alberto Ortega / Europa Press

La palabra ‘machirulo’ entra en una RAE llena de hombres

Las nuevas incorporaciones incluyen este adjetivo popularizado por el feminismo en una Academia que sigue resistiéndose a aceptar el lenguaje inclusivo


Lo hace en una RAE en la que, según datos de finales de 2022, son solamente ocho las mujeres que se sientan actualmente en los 41 sillones de la academia. Es más: la mayoría de estos puestos, vitalicios, están ocupados por hombres (el 80%) por lo que una futura paridad en la institución podría costar aún décadas en conseguirse.

No obstante, la paridad, como a menudo recuerdan muchas voces feministas, no es siempre suficiente ni sinónimo de cambios transformadores en materia de igualdad, y harán falta muchas académicas valientes y convencidas para renovar algunos de los pilares del ideario  de la institución. El propio Muñoz Machado explicó que las palabras no entran o salen del diccionario en base a peticiones sino al uso real que hacen las personas hispanohablantes, en un proceso de hasta dos años para ser finalmente incorporadas al mismo. «No sometemos a subasta ni a campañas la incorporación de palabras en el diccionario», afirmó a Efe. Sin embargo, el lenguaje inclusivo, una de las grandes reivindicaciones del feminismo en las últimas dos décadas bajo la idea de que “lo que no se nombra no existe” sigue siendo sistemáticamente negado por la RAE. En octubre de 2021, contestando a una de las populares consultas a la academia realizadas por usuarias y usuarios a través de la red social Twitter, la cuenta oficial de la institución recordaba que el masculino genérico “no supone discriminación sexista ninguna”. Sin embargo, esta postura ha sido negada por expertas lingüistas, decenas de guías de comunicación en medios e instituciones así como investigaciones que han probado que masculino genérico invisibiliza y determina la forma en que se construyen las realidades.

Sea como fuere, el uso cotidiano de este lenguaje se abre paso, como lo hacen muchas de las palabras incorporadas en esta nueva versión del diccionario relacionadas con el campo semántico de la igualdad y las cuestiones de género, como expresiones como «No binario» y «disforia de género». Se han modificado las definiciones de «patriarcado» y «matriarcado» que ahora se definen de forma paralela. Durante los últimos años, muchas feministas han denunciado la existencia de definiciones con connotaciones machistas, como por ejemplo, el adjetivo “fácil”, que en 2018 incluía la acepción de “mujer que se presta sin problemas a mantener relaciones sexuales», o “sexo débil” para referirse al “conjunto de las mujeres”. 

El diccionario 2024 también  contará con neologismos como VAR, «chundachunda», o el verbo «oscarizar”. Y además, hablando de machirulos, aparecerá también a partir de hoy la palabra “crack» que tan popular hiciera Luis Rubiales cuando quiso exculparse del beso no consentido.


Madrid –

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