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Bernardo Arévalo dando declaracioens. diciembre 12 de 2023 — Fernando Chuy / Zuma Press / ContactoPhoto

El pacto de golpistas y su mandato ‘divino’ para aplastar Guatemala

La situación tiene que estar muy grave para que un organismo, tan fuertemente asociado en el imaginario popular al golpe de Estado en Bolivia, actúe en el caso de Guatemala contra un golpe de Estado


“El pacto de corruptos” que lleva gobernando Guatemala desde hace años se está transformando en el “pacto de golpistas”. No contentos con saquear el país y con hacer que muchos guatemaltecos tengan que abandonarlo, van a por el golpe de Estado, directamente. En el día de ayer se conoció que la Organización de los Estados Americanos, presidida por Luis Almagro, votó, con una aplastante mayoría, a favor de aplicar la Carta Democrática Interamericana con Guatemala porque “hay un golpe de Estado en suspenso” para impedir que Bernardo Arévalo, que ganó las elecciones de agosto pasado, tome la posesión prevista para el 14 de enero.

La Carta Democrática se invoca en caso de interrupción abrupta de los procesos democráticos institucionales en la región, y más allá del mero rechazo a lo que sucede dentro del país contra el que se aplica, supone una serie de acciones: el envío de una comisión internacional, convocatoria de consultas diplomáticas, etc.

La situación tiene que estar muy grave para que un organismo, tan fuertemente asociado en el imaginario popular al golpe de Estado en Bolivia, actúe en el caso de Guatemala contra un golpe de Estado. El pasado 8 de diciembre el poder judicial del país centroamericano cruzó quizá la última de las líneas rojas que le quedaban por cruzar.

Ese viernes, en una rueda de prensa, uno de los fiscales que se usan como punta de lanza del pacto de golpistas y de corruptos contra Arévalo, Rafael Curruchiche, declaró como “nulas” las elecciones y exigió anular los resultados. Básicamente, se sacaron de la manga la siempre socorrida carta del fraude electoral, tan querida en América Latina y que no suele fallar. ¿Cuáles son sus argumentos para sostener que no fueron limpias las elecciones? Parecidos a los que se usaron en Bolivia. Que los datos del Sistema de Transmisión de Resultados Preliminares, el TREP, no coinciden con las actas finales de cierre de mesas… unas actas que ellos mismos habían secuestrado meses antes en un primer intento de invalidar los resultados.

Es decir: de nuevo se recurre al conteo preliminar —que más que conteo es una proyección de resultados— como si fuera vinculante (que no lo es) y el único válido. Todo para concluir que no arroja los mismos números que los que se ven en las papeletas y aferrarse a ello para convocar nuevas elecciones o directamente imponer por la fuerza a un “gobernante de transición”. Eso fue lo que más o menos sugirió el informe de la OEA sobre las elecciones en Bolivia en 2019, avalando así el golpe y haciendo posible el breve gobierno de Jeanine Añez.  Aprendieron bien la lección los golpistas guatemaltecos.

Rafael Curruchiche, incluido por EEUU en la lista Engel de funcionarios corruptos y antidemocráticos, dijo que presentaría sus pruebas ante el Tribunal Supremo Electoral. El Tribunal Supremo Electoral, a su vez, dice que la victoria de Arévalo es incuestionable, los resultados están validados y solo la Corte Constitucional, la instancia más alta del país, los puede anular.

Mientras tanto, las movilizaciones de los pueblos indígenas no cesan. La resistencia en las calles no tiene precedentes y, según algunos informes de periodistas locales, eso hace que los golpistas tengan cada vez menos apoyo incluso entre aquellos funcionarios que en un primer momento se habían tragado sus órdenes criminales. La fiscal Consuelo Porras, otro rostro visible de esta embestida, directamente, duerme en cuarteles y casas de seguridad por miedo a la población indígena que se manifiesta desde hace meses y que tocó la puerta de su casa en octubre pasado.

Para que nos ubiquemos con respecto a esta señora, más allá de formar parte de la lista Engel de EEUU, más allá de llevar cinco meses poniendo a prueba la democracia y en riesgo el futuro de toda Guatemala, se cree que está donde está por el mandato de Dios…casi como Javier Milei.

En un video de Tiktok que le armó su equipo de asesores (ojo, para promocionar su imagen) dice que no va a parar porque está donde está por el “mandato del de ahí arriba”. Resulta que es Dios el que le pone a una a ejecutar un golpe, blindar al crimen organizado y para que Bernardo Arévalo no gobierne en la vida.

Hoy el Parlamento Europeo discutirá la situación en Guatemala y se espera que Josep Borrell diga algo. La audiencia se titula “intento de golpe de Estado en Guatemala”. Hace tiempo que no hemos visto semejante consenso por parte de la comunidad internacional en torno a lo que pasa, incluso entre actores tan poco dados a ponerse de parte de un movimiento que parezca mínimamente orientado a la izquierda. Ojalá no se quede en declaraciones y luego en el olvido. Hay que apoyar al Movimiento Semilla, a Bernardo Arévalo, hay que garantizar que el golpe no prospere. Y es necesaria no solo la renuncia de los operadores judiciales que encabezan la embestida golpista, sino también una depuración de todo el sistema judicial y político corrompido hasta la médula.

De un lado, está la legalidad, el derecho y la democracia. Del otro, Consuelo Porras, la élite colonial a la que blinda, Diosito y su aparente voluntad divina para que Guatemala siga siendo lo mismo que ha sido en los últimos años: el país que mueve su embajada en Israel a Jerusalén y vota insistentemente en contra de parar genocidios, el país que manda al exilio a periodistas, a magistrados y a defensores del pueblo, y sobre todo, un país profundamente desigual y racista donde se puede hacer lo que sea con la voluntad popular. Eso ha sido y eso quieren que siga siendo.


Puedes ver el episodio completo de La Base por Canal Red aquí:

Madrid –

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