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Club del Río: “Todo es política”

“Este año han aparecido nuevas canciones y nos hemos puesto a grabarlas, nos hemos lanzado a esa aventura de sacar nuevo disco bajo el nombre de ‘Club del Río’”


Todo empezó en la montaña, después de que cayera sobre el mundo aquel gran monzón inolvidable. Un buen día, dicen que era lunes, un sol dentro de un sistema dentro de una galaxia dentro de un universo dentro de un multiversodentro de un corazón calentó con sus rayos el hielo acumulado en la cumbre y, como es natural, arrancó el descenso etéreo de las aguas. Por el camino, debido a la erosión, el líquido vital fue arrastrando tierras de aquí, tierras de allí, hasta conformar la sustancia primordial del río.

Ven, lobo amigo, amiga loba, ven al club del río que fluye, eternamente cambiante y nuevo, a beber y calmar tu sed. Ven también tú, pobre diablo famélico, sal de tus arenas movedizas y entra aquí, en la madriguera, a calentarte y nutrirte junto al fueguito de nuestra candela. Únete al banquete de luces esquivas. Cambia de condición, aunque sea solo por un instante, y abrázame, que amar es llorar y es también reír, que ya no hay rival que valga, desde que se rompieron los ídolos de barro, después de la estampida. Déjate llevar por este vaivén, hasta que te invada la sensación de que todas, todos y todes somos uno, una, y une. Vamos juntas a recibir la luz de mañana y sus remedios para la esperanza, remedios para el dolor.

¿Cómo van las cosas por el Club? Hace casi dos años desde que apareció vuestro cuarto álbum de estudio, ‘Lejos contigo’. ¿Qué se trama últimamente a la orillita del río?

ESTEBAN: Pasan los años y ahí seguimos. Es la buena noticia. Este año han aparecido nuevas canciones y nos hemos puesto a grabarlas, nos hemos lanzado a esa aventura de sacar nuevo disco bajo el nombre de ‘Club del Río’. El proyecto sigue vivo. Estamos contentos y agradecidos. En el fondo es algo que nos viene bien tanto profesional como personalmente. Este proyecto es 360 grados en la vida. Lo invade todo. Es importante que funcione. Significa mucho para nosotros.

Cayó el monzón, pero evitamos la hipotermia gracias a que descubrimos que llevábamos un sol dentro, en el centro, en la sustancia. Luego comprendimos que ese sol no calentaba, no iluminaba, sino a través del otro, de la otra, de la otredad, del contigo, aunque a veces pareciera estar lejos. ¿Cómo sigue esta historia? ¿A qué ideas, a qué mundos o etapas vitales, nos llevan las nuevas canciones que están por venir?

ESTEBAN: Yo creo que este disco viene con una intención de exaltación del amor. Desde un punto de vista sin sombras, digamos. Una visión luminosa de haber pasado por ese proceso de entenderse y de llegar a una conclusión más o menos certera. Aunque las conclusiones en esta vida siempre están abiertas. Pero sí en habernos afianzado en un lugar de cariño, de amor, de comprensión, de compañerismo. Es un disco luminoso, con letras luminosas.

JUAN: Es un disco bailable, bastante bailable. El anterior había sido más de investigar las cavernas propias, más encerrados todos. En cierta medida, por esa situación de la que veníamos, de pandemia y demás. Fue más de girar por teatros, con la gente sentada, etcétera. Creo que esto que viene va a ser algo más de salas, de mover al personal.

ESTEBAN: ‘Lejos contigo’, en el fondo, fue otro estudio sobre el amor, pero con más presencia de las sombras. Es importante desgranar eso y ver qué sentido tiene también la sombra en el amor. En este disco que viene ahora, hemos asentado algunos conceptos, hemos aprendido de ello. Viene con ganas de otro tipo de directo. Aunque ha sido muy bonita la experiencia introspectiva en teatros, uno quiere un poquito de garra. Pasan los años y el escenario te brinda la posibilidad de ser en cierto sentido atemporal. Esa energía queremos aprovecharla, queremos ir a por ella en este año que viene, con este disco. Nos apetece mucho ese movimiento.

¿Qué hay de nuevo en el plano musical en esta nueva grabación? Me han dicho que hay un cierto regreso.

JUAN: Sí. Regresa la batería. Ahora no la voy a tocar yo. La va a tocar el otro Juan, nuestro querido Juan Feo. Y se incorpora Joshua al bajo. Es una incorporación muy potente.

He tenido la suerte de seguiros muy de cerca como formación desde los principios de los tiempos, in hilo tempore, desde que erais Mutea. ¿Qué queda de aquel Mutea en el Club del Río de hoy, y qué se fue de aquellos tiempos, para bien o para mal?

JUAN: De esos años de Mutea, queda siempre esa inquietud juvenil por experimentar, por probar cosas y por tirarnos a la piscina para ver qué sucede. En estudio, sobre todo, cuando estamos tocando, Álvaro es el mayor representante de esto. En cada disco está investigando con un cacharro nuevo que se ha hecho o que ha encontrado. De Mutea queda ese espíritu de laboratorio. 

ESTEBAN: Todos los discos que vamos haciendo están un poco interconectados. A veces nos ocurre, que hacemos una canción y nos suena a Mutea. Al final nuestros discos no son conceptuales, son más como el paso del tiempo en una banda.

JUAN: Por aquel entonces, no había una ambición, de alguna forma, una idea clara de la música como un oficio, de ganarnos la vida con ello. Era algo más para nosotros, como una especie de terapia emocional de grupo de amigos. Esa esencia sigue estando ahí, pero sin duda hoy sí que vamos a por ello como un sustento de vida que en el futuro pueda darnos de comer a nosotros y a nuestras familias.

ESTEBAN: Sí. Por nuestra situación vital, en aquellos inicios estábamos más unidos en cada una de las cosas que hacíamos. Con el paso del tiempo, hemos ido encontrando más nuestro lugar cada uno, nuestra manera de hacer en solitario y luego poner en común. Igual al principio, en Mutea, pero también en nuestro primer disco como Club del Río, ‘Monzón’, todo lo que hay alrededor de las canciones lo trabajábamos más juntos. Hemos ido repartiendo tareas, pero de una manera natural.

Hay siempre un componente recurrente en vuestras letras, la relación del ser humano con la naturaleza, con lo natural, tanto dentro como fuera de sí. Vuestro mismo nombre nos conduce ahí en gran medida. Parece que andamos un tanto desconectados de eso, de la Pachamama, desde hace unos siglos. ¿Creéis que estamos a tiempo de revertir este desastre climático que estamos provocando y que nos puede conducir a la extinción como especie? 

JUAN: Personalmente, creo que sí, que estamos a tiempo. Por un lado, la Pachamama es algo mucho más grande que nosotros, algo bastante indiferente a lo que podamos hacerle. Nos va a sobrevivir. Es posible que en algún momento nos extingamos. Es posible que incluso nos hayamos extinguido ya alguna vez, y hayamos vuelto a este lugar en cierto modo. Por otro, creo que hay siempre luz y esperanza para que volvamos a reconectarnos y a habitar este planeta de una forma más respetuosa.

Vuestro anterior trabajo, ‘Lejos, contigo’, fue el primero autoeditado. ¿Cuáles diríais que son las ventajas y desventajas de estar dentro de una compañía y cuáles las ventajas y desventajas de estar fuera, para una banda como la vuestra?

JUAN: Está el matiz de que hay compañías y compañías. No todas son iguales. A nosotros, por nuestra experiencia, nos ha ayudado muchísimo la compañía con la que hemos estado muchos años, Volcán Música. Nos ha ayudado a crecer, a desarrollar nuestra identidad como banda, como conjunto artístico. Pero llegó un momento en el que vimos que habíamos aprendido bastante, que nos estábamos organizando mucho entre nosotros y que dar ese paso de sacar un disco autoeditado nos iba a ayudar a crecer en otros sentidos. A veces, estar con una compañía te hace delegar en que te van a hacer muchos trámites. Y si no estás ahí todas las semanas empujando, va pasando el tiempo y las cosas a veces no se hacen, no salen, porque son el personal que son, tienen a unos artistas a los que dan más prioridad para salir a flote, etc.

También es cierto que ser independientes nos roba mucho tiempo. A veces, entre una cosa y otra, hasta que nos ponemos en materia en un día de ensayo en el local, hemos estado horas resolviendo trámites y gestionando asuntos.

ESTEBAN: Luego está el tema del alcance. Seguramente cuando trabajas con un sello o una compañía tienes más capacidad de alcance. Nosotros hemos tomado la decisión de autoeditarnos en un momento en el que teníamos algo de público ya. La realidad es que si quieres alcanzar más público, o salir de las fronteras de nuestro país, quizás sí es positivo tener esa ayuda extra.

Se trata de barajar un poco qué quieres hacer, cuánto estás dispuesto a ceder y cuánto no. Ambos mundos tienen ventajas y desventajas. Nosotros no cerramos la puerta a ninguna propuesta futura, pero sí tenemos claro algunos sitios por los que ya no pasaríamos. Hemos aprendido algunas lecciones de todo este tránsito.

A pesar de llevar más de una década pegándolo fuerte, llenando algunas de las salas más conocidas del país, con millones de visualizaciones en las plataformas digitales, aún no os da para poder dedicaros exclusivamente a vuestra música. Tenéis otros oficios. ¿Qué creéis que debería cambiar en nuestra sociedad para paliar un poco esta precariedad e inestabilidad tan acuciante de gran parte del sector musical, y de la cultura en general?

ESTEBAN: Es verdad que a todo el sector nos acompaña un poco ese fantasma de la precariedad y de que es uno entre un millón el que consigue convertir esto en un oficio que le sustente la vida. Ahí hay que ser creativo. No queda otra.

JUAN: Hay una cosa clara que no se tiene en cuenta, que son las horas de creación, las horas de ensayo, todo ese trabajo que se hace más allá de dar un concierto, algo difícil de contabilizar. Para llegar a dar un concierto, todo ese trabajo previo no es tenido en cuenta por ejemplo en las ayudas. Hay una serie de espacios y tiempos que están ahí como en un limbo. Quizás investigando por ahí, a lo mejor puede ser un camino.

ESTEBAN: También hay como una vinculación engañosa muy fuerte en la población entre el trabajo artístico y el ocio. Muchas personas, desde un punto de vista equivocado, lo relacionan directamente y entienden que va todo junto. Hay gente que me ha llegado a decir que yo en mi trabajo estoy todo el día de parranda. Es un poco la impresión desde fuera a veces. Igual, como sociedad, deberíamos hacer un esfuerzo por desmontar eso.

Este verano estuvimos en Francia. Nos invitó un colectivo de personas que estaba tratando de recuperar una aldea, tratando de recuperar la vida en esas zonas rurales francesas y tal. Nos contó que la gran mayoría del proyecto se financiaba a través del estado. Ellos tenían todos los años que cumplir una serie de expectativas, que son positivas para los pueblos de alrededor, generar cultura, generar eventos… Nos sorprendió que prácticamente el ochenta por ciento de un proyecto tan bonito e interesante estuviera financiado por el estado. Entonces, no sé, tal vez darle una vuelta a cosas como esas y tratar que el aparato del estado se vuelque en este tipo de iniciativas puede ser una vía. Porque además, con eso, seguramente se le dé otra categoría a la cultura de cara a la sociedad.

Esta va para Juan. Sé que Esteban aún no puede responderla. ¿Qué tal se concilia la vida de músico y productor profesional a tu nivel con tu reciente paternidad?

JUAN: La verdad es que me he ido encontrando gente en el camino que me ha dado mucha esperanza. Encontré en su día a Xoel López en el Sonorama con su bebé, por ejemplo, gente que te demuestra que se puede, que es posible. Al final, es cierto que duermo un poco menos pero no renuncio al sueño. No he cambiado en ese sentido. Sigo con lo mío. Gracias, en buena medida, a todas esas personas que nos ayudan a mi compañera y a mí, por supuesto, como por ejemplo mi madre.

Mis hijos son mis nuevos maestros. Al final, te aportan tanto que creo que han cambiado para bien todas las cosas. Convivo con dos seres que son consciencias puras, pura luz. Hay momentos duros, pero en general son una fuente de creatividad constante.

Cuando estuvimos grabando el disco, estuvimos dos semanas. La primera, se vinieron. Siempre que podemos, intento viajar con ellos.

Esteban, esta para ti. ¿Dirías que las canciones que vienen tienen un tinte más o menos político que las anteriores? ¿O el mismo? ¿O ninguno?

ESTEBAN: Es una buena pregunta. Si estuviera Juan Feo aquí, diría: “todo es política”. Juan tiene buen criterio. Yo pienso que sí, aunque no de una manera explícita. Todos nuestros actos, los actos de amor, los actos de afecto, no dejan de ser políticos.

Cada uno tiene su librillo. Yo he encontrado mucho mi camino en investigar en lo etéreo. Ahí, muchas cosas son políticas, pero nunca intencionadamente..

También convivo con una obsesión, a la par de la música, por la Historia. Soy bastante lector de libros de Historia y consumidor de contenido que gira en torno a eso. Yo creo que eso me inspira mucho. Me da claves para entender mi realidad creativa.

Pregunta del periodista Willy Veleta: ¿Quién creéis que os haría mejores coros: Yolanda Díaz, Irene Montero o Teresa Rodríguez?

ESTEBAN: Irene Montero. Yo creo que sí.

Rueda de reconocimiento: The Beatles / Padrinos de boda – Silvia Pérez Cruz / Sobrecogedor – Radiohead / Paradigma de un grupo que aguanta las tempestades y los años y sigue sacando contenido maravilloso, increíble –Bon Iver / Referencia de cómo transmitir lo emocional en las canciones. Tienen ese poder. Escuchas un segundo de una de sus canciones y hay muchísima emoción puesta –Bebo Valdés / Elegancia – Isabel Díaz Ayuso / Troll –Carles Puigdemont / Joker – Javier Liñán / Artista –Johnny Flynn / Bálsamo medicinal – Meridian Brothers/ Brujos. Un científico de la música – Travis Birds / Otra brujilla. Alma luminosa. Nos encanta estar con ella – Niño de Elche / El eterno comisario – Xoel López / Sheriff –Ben Harper / Pureza. El oficio, de principio a fin –Miguel Noguera / Sacerdote

¿Cómo ve Club del Río nuestro ahora? 

ESTEBAN: Estimulante.

JUAN: Lleno de posibilidades.

¿Y qué diríais que ahora es nuestro?

ESTEBAN: Diría que, como generación, estamos cambiando bastante toda la mierda que había alrededor del amor, de las relaciones. Quiero creer que ahí estamos avanzando mucho. Creo que eso es nuestro, que dentro de muchos años, en la evolución humana, se verá este tiempo de cambio, de nuevo enfoque, como algo importante.


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