La histórica casa de Vicente Aleixandre sale a subasta: La destrucción o el amor

No se entiende desde ningún punto de vista que el Ministerio de Cultura no haya mostrado ni la más mínima voluntad política ni la menor intención de poner en marcha los mecanismos necesarios para evitar la subasta de Velintonia


Definitivamente vivimos tiempos difíciles en el mundo de la cultura. No solamente por la guerra declarada por la extrema derecha a la cultura en general y a la cultura que crea masa crítica y que pretende tener capacidad transformadora en particular, sino por el abandono y el desinterés que las instituciones políticas en general están demostrando hacia algo que debería ser objeto de preocupación y protección prioritaria.

Hace pocos días ha aparecido en los medios la noticia de que la casa del gran poeta de la Generación del 27 y premio Nobel de literatura Vicente Aleixandre saldrá a subasta por un precio de salida de 4,5 millones de euros, lo cual es una auténtica aberración. Que la casa de Velintonia, en el barrio madrileño de Chamberí, donde Vicente Aleixandre escribió una parte fundamental de sus obras y que fue centro de reunión durante décadas de muchos de los mejores literatos de nuestra historia contemporánea, desde Federico García Lorca a Dámaso Alonso pasando por todos los poetas de la Generación del 50 o los novísimos pueda acabar siendo convertida en un Starbucks, un McDonalds o una casa de apuestas en cualquier país mínimamente civilizado sería inconcebible. Aquí, por desgracia, no.

La Asociación de Amigos de Vicente Aleixandre viene trabajando desde su fundación en 1985 en defensa de la conservación y difusión del legado de Vicente Aleixandre y en los últimos años especialmente de la casa de Velintonia, que forma parte indiscutible de ese legado literario del poeta, en tanto que como no puede ser de otra forma, considera la asociación que los legados literarios no solo son los libros, los manuscritos, las cartas, sino todos los espacios de vida y creación, todos aquellos espacios en los que Vicente Aleixandre vivió y concibió su obra, algo que no entienden, o por otra clase de motivos, no quieren entender nuestros gobernantes. Velintonia no es un mero continente, no es una estructura arquitectónica ni un montón de cemento y ladrillos, es el legado mismo de Vicente Aleixandre.

Esta asociación lleva años promoviendo que Velintonia, para que pudiera disfrutar del máximo nivel de protección pública fuera declarada Bien de Interés Cultural (BIC) y que en un futuro pudiera albergar la Casa de la Poesía como centro de documentación y estudios de toda la poesía en lengua española del siglo XX. A este respecto, hay que recordar que en 2008 se emitió por parte de la Dirección General de patrimonio cultural de la Comunidad de Madrid un informe técnico con fecha 26 de marzo de 2008, firmado por América Jiménez Hernández en el cual se aconsejaba la declaración de BIC de Velintonia. Pero tal y como nos explica Alejandro Sanz, presidente de la Asociación de Amigos de Vicente Aleixandre, “como ese informe no interesaba políticamente al PP, lo mantuvo oculto durante muchos años hasta que finalmente encargó otro informe, digamos, “a la carta”, en el que Velintonia quedaba absolutamente desprotegido puesto que instaba a declararlo Bien de Interés Patrimonial, una categoría que como hemos dicho desde la asociación muchas veces, no sirve absolutamente para nada”.

Personalmente, durante los dos años que fui vocal del Consejo de Cultura de la Comunidad de Madrid en representación de Unidas Podemos, llevé con el apoyo de otros grupos y de otros representantes del consejo la petición de que la Comunidad de Madrid elevase la categoría de protección de la casa a BIC, a lo que el PP y muy particularmente la en aquel momento consejera de cultura del gobierno de Díaz Ayuso, Marta Rivera de la Cruz, se negaron so pretexto, argumento que ahora también repite mecánicamente el actual consejero de cultura, Mariano de Paco, que la casa ya esta suficientemente protegida refiriéndose exclusivamente a la estructura arquitectónica, ignorando todo el valor histórico de lo que esa casa albergó.

Lo cual además no es cierto. Alejandro Sanz insiste en este sentido: “al ser públicos, en la asociación hemos tenido acceso a los informes previos para la declaración de bien de interés patrimonial y había errores históricos garrafales, fruto del desconocimiento absoluto que tienen los autores de los informes. Por ejemplo, hay zonas de la casa que no consideran necesario proteger como el dormitorio, cuando el dormitorio fue esencial en la vida de Vicente Aleixandre porque escribió casi toda su obra en la cama. También dejan fuera del ámbito de protección la cocina, ignorando que donde está ahora la cocina estaba antiguamente el salón y en ese salón, algo que está documentado en cartas y testimonios de toda índole, es donde Lorca solía tocar el piano de la madre de Vicente Aleixandre. Es decir, todo es un absoluto despropósito”.

Cara incluso a la subasta, hay irregularidades que es necesario denunciar, tales como por ejemplo que en la ficha técnica de la casa que existe en el portal de subastas del Boletín Oficial del Estado figura que no tiene cargas, lo cual no es cierto, dado que toda la zona de la cubierta del tejado está totalmente hundida. Según se insiste desde la asociación, esto podría considerarse falsedad en documento público y tal vez pudiera al menos de momento, paralizar la subasta.

Una vez más y como ya he denunciado en otros artículos recientes, no se entiende desde ningún punto de vista que ante el riesgo que corre un bien de la categoría y la naturaleza histórica al que nos estamos refiriendo, el ministerio de cultura no haya mostrado ni la más mínima voluntad política ni la menor intención de poner en marcha los mecanismos necesarios para evitar la subasta de Velintonia, como por ejemplo, su inmediata declaración como Casa-Museo, tal y como sucede con la casa del poeta Luis Cernuda en Sevilla, declarada BIC y en la cual ya se han iniciado las obras de rehabilitación y acondicionamiento para ser la Casa de la Poesía.  A este respecto, Alejandro Sanz asegura: “No sé si el ministerio tendrá tiempo ya de hacer algo, pero en cualquier caso hay que denunciar que con esta actitud nuestros representantes políticos, sobre todo la comunidad de Madrid y el ministerio de cultura, están vulnerando gravísimamente el artículo 46 de nuestra Constitución, que dice claramente que los poderes públicos garantizarán la conservación del patrimonio histórico y promoverán su enriquecimiento”.

Burocracia frente a creación. Especuladores contra artistas. Capitalismo contra cultura. Es la triste realidad que vivimos. Aunque por supuesto siempre nos quede la poesía.

“Dime pronto el secreto de tu existencia / quiero saber por que la piedra no es pluma / ni el corazón un árbol delicado” escribía en La Destrucción o el Amor Vicente Aleixandre. Casi un siglo después de que el poeta escribiera estos versos, seguimos haciéndonos estas preguntas.


Madrid –

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