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Ken Loach y Paul Laverty junto a otros invitados en la alfombra roja de los BAFTA — Zuma Press / ContactoPhoto

Paul Laverty: La pluma comprometida tras la cámara de Ken Loach, esta vez en los BAFTA

Repasamos su trayectoria en el cine social tras su última reivindicación en la alfombra de los BAFTA, en la que piden el fin de la masacre en Gaza


Nacido en Calcuta en 1957, Paul Laverty ha sido el guion comprometido detrás de algunas de las películas más emblemáticas del cine socialmente comprometido, colaborando estrechamente durante dos décadas con el director británico Ken Loach. La historia de Laverty, marcada por sus inquietudes sociales, nos lleva desde su trabajo en derechos humanos en Nicaragua hasta la creación de guiones poderosos que han dejado una huella imborrable en la gran pantalla.

La génesis de esta colaboración se encuentra en «La canción de Carla», un guion que surgió como resultado de las experiencias de Laverty en América Central. Esta obra se convirtió en el punto de partida para una de las asociaciones profesionales más reivindicativas del cine contemporáneo, dando lugar a películas destacadas como «Mi nombre es Joe», «Pan y rosas», «Sweet Sixteen» (galardonada en Cannes 2002), y «El viento que agita la cebada» (ganadora de la Palma de Oro en 2006), entre otras.

Laverty describe a Loach como un compañero «exigente pero humilde», destacando la sensibilidad compartida y la curiosidad inmensa que comparten, con ambos artistas manteniendo un hambre creativa que los ha llevado a explorar nuevas narrativas y enfoques a lo largo de los años.

Al recordar el tiempo transcurrido, Laverty reflexiona en numerosas entrevistas sobre la evolución de su colaboración con Loach. Ambos artistas comparten puntos de vista sobre diversos temas políticos, pero esta diversidad enriquece su trabajo y los impulsa a cuestionarse y mejorar continuamente.

Uno de los puntos culminantes en esta trayectoria fue la película «Yo, Daniel Blake», un retrato de la burocracia y la injusticia social en la clase trabajadora británica. En esta ocasión, Ken Loach se despide del mundo del cine, según sus propias declaraciones, con «El Viejo Roble», película que aborda el tema de los refugiados sirios en un pueblo minero del norte de Inglaterra. En la presentación de esta película en los premios BAFTA han reivindicado, esta vez de una forma diferente, dos nuevos problemas sociales: con un cartel reivindicativo piden el alto al fuego en Gaza y en declaraciones posteriores, han demostrado la grave preocupación de ambos por el auge de la ultraderecha. Este gesto demuestra que, incluso en su despedida del cine, Loach y Laverty continúan utilizando su influencia para abogar por la justicia y la paz en medio de crisis humanitarias. Su compromiso con las causas sociales trasciende la pantalla, dejando un legado de activismo que va más allá de las luces de Hollywood.


Madrid –

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