Diario Red
Menu
Menu
Diario Red

Lenin: la estatua y la momia

Manda narices que el hombre que puso el miedo en los ojos de los ricos de todo el mundo creando un partido político mundial, se convirtiera en el símbolo de piedra de un país que se llamaba Unión Soviética pero al que muchos seguían llamando Rusia


Todos los acontecimientos político-mediáticos necesitan de símbolos y de imágenes que den la vuelta al mundo. Hace poco más de 10 años, el otoño europeísta de Ucrania sería recordado por la estatua de Lenin derribada por un grupo de manifestantes. Unos dijeron que le derribaron por ruso, otros que se trataba de una brigada de demolición fascista y que le derribaron por rojo. Hoy Ucrania está en un guerra espantosa con Rusia de la que Putin llegó a culpar a los bolcheviques y al propio Lenin. Y hoy también se conmemoran los 100 años de la muerte del genio revolucionario.

Pobre Lenin y digo pobre, no porque derribaran su estatua, sino por acabar convertido en estatuas y en una momia a la que, por lo visto, todavía le crecen el pelo y las uñas. Ironía cruel para un genio de la política que siempre vivió con la más extrema sencillez, estudiando intensamente y haciendo política cuando hacer política suponía jugarte la libertad y la vida. Pero la historia siempre ha sido cruel con los jefes históricos del socialismo; cultos, políglotas, ilustrados, racionalistas, ateos, con una refinada sensibilidad estética, a pesar de que la mayoría vivió siempre humildemente, capaces de debatir de filosofía en varios idiomas, cosmopolitas, siempre aprovechando su paso por la cárcel para estudiar y formarse. Pero al final, el éxito político siempre debe traducirse en una historia nacional, en héroes, en mitos, en figuras a caballo, en masas necesitando sustituir un cuadro del zar por otro cuadro, en momias, en banderas y finalmente en estatuas.

Manda narices que el hombre que puso el miedo en los ojos de los ricos de todo el mundo creando un partido político mundial, se convirtiera en el símbolo de piedra de un país que se llamaba Unión Soviética pero al que muchos seguían llamando Rusia.

Pero, por suerte, de Lenin nos queda lo importante; sus escritos, sus libros. No ha cambiado mucho desde que escribí buena parte de esto hace ahora 10 años… O quizá sí.


(Una primera versión de este artículo apareció en diciembre de 2013 en The Objective)

Madrid –

Nada de esto sería posible sin tu ayuda

Y únete a nuestros canales de Telegram y Whatsapp para recibir las últimas noticias

Compartir

Editorial

  • ¿Se debe dar voz a los que justifican un genocidio?

    Un embajador de un país que está llevando a cabo un genocidio lo que va a hacer ante todas y cada una de las preguntas de la periodista es justificar los crímenes contra la humanidad que está perpetrando su gobierno