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El Rey Felipe y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez — Antonio Gutiérrez / Europa Press

Lo quieren todo todo el tiempo – 1 de 3

El amago veraz de Pedro Sánchez para irse, dejaba al PSOE al albur de una sucesión interna y presidencial incierta


Sostengo en este artículo, dividido en tres entregas para no hacerlo demasiado largo, que la forma en que el capitalismo global asume su acción política en España es el lawfare orientado por el bloque reaccionario. Sostengo que vivimos en la tercera fase del neoliberalismo, una huida hacia delante más brutal que las anteriores. Sostengo que en España, debilitado Podemos, el partido que rompió el consenso de régimen del que participaron PSOE, PCE, PSUC, CiU y PNV, la acción del bloque reaccionario va dirigida a expulsar por la fuerza al PSOE como pilar del régimen del 78. Sostengo que el bloque reaccionario pretende una involución antidemocrática de acuerdo con las necesidades de supervivencia del capitalismo occidental para la que la socialdemocracia liberal estorba.

El bloque reaccionario ya no necesita al PSOE porque necesita todo todo el tiempo. La socialdemocracia liberal surgida en Europa tras la segunda guerra mundial es prescindible para el capitalismo global. En España no necesita al pilar sobre el que en la transición se construyó la ficción de que España era una democracia plena. La dependencia de Pedro Sánchez para mantener el poder en el gobierno, como hizo con Podemos tras las repetición electoral de diciembre de 2019 o con Junts tras la últimas de julio de 2023, produce el temor de que acabe por romper los candados que cierran la posibilidad de una auténtica profundización democrática de carácter republicano.

El amago veraz de Pedro Sánchez para irse, al comprobar que no podía seguir sin situarse judicialmente como pieza de caza mayor para el bloque reaccionario, dejaba al PSOE al albur de una sucesión interna y presidencial incierta. Saltaron todas las alarmas en el interior del partido que ha lavado siempre la imagen de la monarquía heredera del franquismo.

El régimen de guerra es el ambiente en el que se instala la violencia mediática, judicial y política como estrategia del capitalismo para quedarse con todo todo el tiempo. En España el ejecutor de esa violencia que atenta contra la democracia es el bloque reaccionario que subvierte los resultados electorales calificando a los gobiernos de Sánchez de ilegítimos o ilegales.

El bloque reaccionario está formado por monarquía, derecha ultra y ultraderecha, CGPJ y multitud de medios de comunicación entre los que los principales son Atresmedia y Mediaset, con la colaboración especial, según el momento, del grupo PRISA. Hasta el miércoles 24 de abril cuando Pedro Sánchez hace pública su inquietante carta de amor, el PSOE fue beneficiario de ese lawfare. Lo usó en asociación con SUMAR para intentar liquidar a Podemos. El ejemplo más paradigmático es la operación conjunta de acoso y veto a Irene Montero.

Viniendo de donde venimos, un lawfare implacable contra multitud de actores sociales, culturales y políticos entre los que destacan Podemos y los partidos independentistas catalanes, parece mentira que la movilización de UGT, CC.OO y el llamado mundo de la cultura, celebrada el domingo 28 de abril, para rogar a Pedro Sánchez que se quedase, se hiciese sin exigirle condición concreta alguna. Si el bloque reaccionario lo quiere todo todo el tiempo, habrían de pedirle al presidente del gobierno que concrete medidas urgentes para confrontar con la manifiesta intención de involución totalitaria.


Madrid –

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