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Rosario-fare

La espada y la cruz han sido siempre indisolubles baluartes de las gloriosas victorias del Ejército español en sus innumerables guerras contra los españoles, incluso antes de que España existiera


De todas las estrategias desplegadas por nuestra derecha y ultraderecha desde las elecciones del 23-J para asaltar el poder democrático, la que más he gozado es sin duda la de rezar un rosario colectivo, con megáfono para que se oiga en los cielos, en una manifestación contra la amnistía. Sucedió este domingo ante la sede socialista de la calle Ferraz.

El Grupo Universitario Católico, colectivo intelectual de reconocido prestigio, explicó con rigor científico su iniciativa a La Sexta: “Hay varias señales de que se acerca el final de los tiempos así que, a falta de medios humanos, debemos utilizar medios celestiales, como es el rosario”. El regreso a España de Carles Puigdemont en su maletero, como los más avisados lectores habrán captado enseguida, es una de esas señales inequívocas del final de los tiempos.

Si las mentiras de Fakejóo, las amenazas golpistas de militares y policías, el blanqueo mediático a la ultraderecha y el lawfare se quedaron cortos de votos, el rosario-fare se nos aparece como única, postrera e infalible solución final a este sindiós democrático en que estamos inmersos. Rezando el rosario disfrazados de alatristes de los Tercios de Flandes, cual se presentan a las manifestaciones numerosos españoles de bien, la eficacia anti-independentista de la oración te la certifica hasta Rubén Sánchez, el de FACUA. No te dejes engañar por los facha kits golpistas que venden en Mercadona y Alcampo, pues contienen colorantes rojigualdas idioterígenos. Y, además, las grandes superficies pactan sus precios, pues son artículos de primera necesidad. El rosario-fare ofrece más garantías y sale gratis.

Cualquiera que conozca la reciente historia de España sabe que, sin el concurso de vírgenes y santos, este país no hubiera jamás alcanzado las cotas de desarrollo económico y científico que hoy disfrutamos. Al dato que mata relato me remito.

Apenas seis meses después de la llegada de Mariano Rajoy a la Moncloa, su ministra de Trabajo, Fátima Báñez, declaró en la cadena Ser que “la Virgen del Rocío ayudará a salir de la crisis”. Y, como imagináis, mano de santo. En dos telediarios, la virgen rociera regó con 60.000 millones de euros a la banca para su rescate, bendijo con panes y peces a nuestros jubilados para permitir al gobierno popular vaciar la hucha de las pensiones sin menoscabodel Estado del Bienestar (otros 60.000M€), y el Madrid ganó la Liga con 100 puntos. Que venga Dios y lo vea y, si miento, me arroje al Averno con Pedro Botero y sus rechinares de dientes y crujires de huesos. Y, por si fuera poco castigo, sus calderas, ante las que el calentamiento global es un ridículo térmico.

Es necesario añadir que el rosario-fare ha de ser utilizado con formas menos burdas y frívolas que, por ejemplo, el lawfare, donde vale todo. Que se lo pregunten al ultracatólico ex ministro de Interior Jorge Fernández Díaz, que se enfrenta a una condena de 15 años de cárcel por usar policías, espías, jueces y periodistas para difamar y hundir la carrera de los adversarios políticos de PP. Este pobre hombre, que tenía además un ángel de la guarda llamado Marcelo (que también lo ha abandonado), no hizo cosa alguna que no hubieran hecho antes y después, impunemente, muchos de sus colegas de partido. Pero la ira de Dios cayó sobre él como rayo que no cesa por un momento de vanidad impía. Hacemos una desco, rezamos una Salve y enseguida os explico.

Ya.

Fernández Díaz se lo buscó. Rompió una de las reglas básicas del rosario-fare, que es la de no mandar a un propio a rezar por ti. Allá en la primavera de 2014, el beato ex ministro concedió la medalla al mérito policial a Nuestra Señora María Santísima del Amor. Sin duda confundido por el mismísimo Satán, pocos días antes de colgar la medalla a la santa alegó problemas de agenda para no asistir en persona, y envió a un secretarillo de Estado de Seguridad, un tal Francisco Martínez, un anacleto cualquiera. ¿Qué tendría que hacer un ministro de Interior del PP más importante que colgarle una medalla a la Virgen? Nuestra Señora María Santísima del Amor, como no podía ser de otra manera, se encabronó grandemente, según coinciden todos los teólogos. Y, tras consultarlo con el iracundo Dios del Viejo Testamento, mandó a don Jorge del reclinatorio al banquillo.

Podría añadir más ejemplos. De todos es sabido que la moción de censura del maligno PerroSanxe prosperó porque Mariano se refugió de la galerna parlamentaria en un bar, y no en una iglesia. Qué impío. Ahora su alma en pena, y aun con resaca, vaga por el yermo pampero rezándole a Javier Milei, que es un Lucifer que devora niños y ni sabe elegir peluquero.

La espada y la cruz han sido siempre indisolubles baluartes de las gloriosas victorias del Ejército español en sus innumerables guerras contra los españoles, incluso antes de que España existiera. Desde los Irmandiños a la cruzada de Franco. Así que resulta totalmente coherente un rosario-fare fussion, mezclando el rezocon la fasciosoflama, cuyo copyright cedo a los manifestantes hasta que PerroSanxe y Puigdemont echen espuma rojigualda por la boca y se declaren rendidos:

(Oficiante con megáfono)

Señor, ábreme los labios.

(Coro) Que te vote Txapote

Primer misterio gozoso:

Ese furgón para Puigdemont

Misterio doloroso

Irene, putón, con Pablo al paredón

Oh Jesús mío, líbranos del fuego del infierno.

Solución final, bombas a Ferraz

Virgen prudentísima

Begoño no tiene coño

[Señal de la cruz]

Hermanos, podéis ir en paz, que ya está salvada España.


Madrid –

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