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Antonio Maíllo (d) junto a su sucesor, Toni Valero (i)

Antonio Maíllo junto a Toni Valero en 2019 — María José López / Europa Press

Antonio Maíllo podría competir con Sira Rego para tomar el mando de Izquierda Unida

Aunque desde IU hablan de cerrar un acuerdo amplio entre facciones, existe la posibilidad de que la ministra de Sumar y Maíllo se enfrenten en primarias


Tras la salida de Alberto Garzón de la coordinación federal de Izquierda Unida, ahora integrada en Sumar, la carrera por la sucesión ya está en su recta final y de momento cuenta con tres precandidatos para sustituir al que fuera Ministro de Consumo. Pese a que desde hace meses se daba por hecho que la nueva coordinadora sería Sira Rego, ahora se abre un escenario en el que no se descarta una competición a tres o más y que refleja las tensiones existentes dentro de la formación.

Desde que Rego anunciara su candidatura el 13 de marzo, el malestar dentro del sector del PCE afín a Enrique Santiago, secretario general, y que tiene su principal baluarte en Andalucía, se hizo notar.

Amanda Meyer, una de las principales voces del partido de Santiago, lamentó en redes sociales el anuncio de la ministra por, según ella, renunciar “al acuerdo para tener la mejor dirección, la más representativa y la más cohesionada para dirigir Izquierda Unida. Son muchos los meses que venimos trabajando por alcanzar la máxima unidad en torno a la política. Y en primarias”.Tras este tuit de Meyer, la noticia de que Antonio Maíllo se postularía como precandidato no tardó en llegar. El que fuera jefe de la formación en Andalucía hasta 2019, año en el que anunció que dejaba la primera línea de la política por cuestiones de salud y tras más de veinte años en diferentes cargos, cuenta con el respaldo de Enrique Santiago y podría competir con Rego en las próximas semanas si ambas facciones no alcanzan un acuerdo.

En este escenario hay que recordar que la federación andaluza, tanto en IU como en el PCE, es la mayoritaria y que fue la que hizo posible la victoria de Santiago frente a Alberto Cubero en 2022, que quedó cerca ganar el congreso interno y que fue apoyado en la mayoría del resto de territorios.

El tercer candidato hasta la fecha, puede que haya más, es José Antonio García Rubio. Está ubicado en uno de los sectores crítitocs de la dirección actual y fue responsable de políticas de empleo durante el mandato de Cayo Lara. García Rubio definió el mandato de Garzón como «simplemente de trámite» y con una tendencia a una dirección «administrativa» y descuidando los grandes temas políticos. También calificó de «poco positivo» su paso por el Ministerio de Consumo, pues ha desplegado una gestión «anodina» donde se han perdido la oportunidad política de hacer mucho más en defensa de los consumidores e intervenir en el sector del juego.

Según cuenta Público, “fuentes próximas a Maíllo” indicaron al digital que, “aunque esto sea así, nada ha cambiado: el objetivo sigue siendo el mismo que cuando anunció su idea de dar un paso adelante. No es tanto presentarse, aunque lo haría, llegado el caso, como lograr un pacto muy amplio”. El plazo para llegar a un acuerdo y que haya una lista unitaria termina el 15 de abril. Si llegada esa fecha no hay un pacto entre las diferentes ramas, la competición estará asegurada. Todo esto se produce, además, en mitad de las negociaciones de Sumar para las elecciones europeas y con IU reclamando el puesto número dos para Manu Pineda después de ganar en las primarias internas. En caso de que haya competición para la sucesión de Alberto Garzón, el resultado de ésta podría llegar a afectar a la representación de Izquierda Unida dentro la cuota de Sumar en el gobierno, siempre que Pedro Sánchez lo aceptara. Desde Sumar guardan silencio ante la situación interna de IU, si bien es cierto que María Eugenia Rodríguez Palop, muy cercana a Yolanda Díaz, apoyó el anuncio de Sira Rego con un mensaje en la red social X que decía: «mucho ánimo compañera».


Madrid –

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