Diario Red
Menu
Menu
Diario Red

Rubén Sánchez en el podcast «En ocasiones veo fraudes»

Las subidas de precios no se combaten con humo

El acuerdo PSOE-Sumar promete “combatir” el encarecimiento de los alimentos a base de vigilar su evolución, sin ninguna medida que les ponga topes


El recién anunciado acuerdo para un gobierno de coalición firmado por PSOE y Sumar incluye medidas para “combatir” el encarecimiento de los alimentos y para contribuir a que “todas las familias” puedan “disponer de una cesta de la compra a precios asequibles”. Mensajes que pueden usarse con grandilocuencia en los discursos de los dirigentes de ambas formaciones, que pueden dar lugar a llamativos titulares de prensa y que pueden provocar grandes expectativas entre los consumidores. El problema es que las promesas no son más que humo.

El punto del acuerdo PSOE-Sumar que habla de los precios de los alimentos anuncia un sistema “que contribuya a disponer de una cesta de la compra básica a precios asequibles, variada y de calidad, que permita el acceso de todas las familias a bienes esenciales y, a la vez, contribuya al objetivo de contención de la inflación”. ¿Cómo pretenden lograr todo esto? Mediante “un sistema de seguimiento, información y evaluación de los precios de los alimentos básicos”. Sí, solo eso. Dicen que van a conseguir que los consumidores dispongan de alimentos básicos variados y de calidad a precios asequibles a base de indagar en la evolución de los precios, informar de la evolución de esos precios y evaluar cómo evolucionan esos precios. Ese punto del acuerdo no incluye ni una sola palabra que sugiera medida alguna para intervenir en los márgenes de beneficio de la industria alimentaria y las grandes cadenas de distribución.

Es como prometer que traerás la lluvia mirando fijamente a las nubes. O haciéndoles un baile… De momento, lo que han hecho desde el Gobierno saliente con los empresarios que se están forrando a lo grande con sus subidas de precios ha sido bailarles el agua justificando que suben porque no tienen más remedio o, como mucho, criticarlos flojito. Diciendo lo grave que resulta que suban los precios pero sin actuar para que dejen de hacerlo.

De “combatir” contra los grandes empresarios que llevan años inflando sus márgenes de beneficio, nada de nada. Que tampoco es plan de molestar a los multimillonarios que nos están empobreciendo cada vez más

El Gobierno que está por llegar —si les salen los números en la investidura— habla ahora de “combatir” el encarecimiento de los alimentos. Pero ese supuesto combate no será a base de fijar topes a los precios. Ni tan siquiera hablan de prorrogar la prohibición de aumentar los márgenes de beneficios en los alimentos básicos afectados por la bajada del IVA. A fin de cuentas, se han desentendido de tomar medidas contra las empresas que se han saltado esa prohibición.

Ese supuesto combate contra la inflación consistirá en desarrollar una política pasiva y meramente contemplativa ante lo que ocurra con los precios. Y en destinar dinero público para paliar un poquito los efectos de las subidas en un pequeño porcentaje de familias. Si durante 2023 se ha renunciado a recaudar una ingente cantidad de dinero para las arcas públicas a través de la bajada del IVA, lo siguiente será otorgar “ayudas directas focalizadas para las familias más vulnerables”. Así reza el texto del acuerdo de coalición. Un acuerdo que se limita a rezarle al mercado. Solo eso y nada más que eso. De “combatir” contra los grandes empresarios que llevan años inflando sus márgenes de beneficio, nada de nada. Que tampoco es plan de molestar a los multimillonarios que nos están empobreciendo cada vez más.


Aquí puedes ver el capítulo completo en el que se trató el tema:

Madrid –

Nada de esto sería posible sin tu ayuda

Y únete a nuestros canales de Telegram y Whatsapp para recibir las últimas noticias

Compartir

Editorial

  • Sánchez, Ferreras y ‘la máquina del fango’

    La entrevista de ayer con Ferreras es el cierre del asunto. Es el apretón de manos con el jefe de los mafiosos que garantiza su impunidad. Una terrible noticia no solamente para la salud del debilitado sistema democrático español sino también para el conjunto de la profesión periodística