Sánchez, Netanyahu y la progresía mediática

Si el futuro puede ser diferente y mejor, no será gracias a los conformistas enamorados de la mímica, sino a quienes apuntan siempre más lejos y a quienes exigen hechos y no solo palabras


¿Cuáles han sido las reacciones a la visita de Sánchez a Israel y sus palabras ante Netanyahu sobre los ataques de Hamás y la agresión militar israelí contra Gaza?

La derecha mediática, como era previsible, se pone del lado de Israel y critica a Sánchez por “alentar las posiciones de Hamás”, “ofender a Netanyahu” y “abrir una crisis diplomática gratuita”. Estas son algunas de las expresiones que pueden encontrarse hoy en los medios de la derecha. Ahí no hay ninguna sorpresa, más allá de simplemente constatar que esta derecha mediática siempre va a estar dispuesta a sumarse a cualquier posición en política internacional que sirva para atacar a un gobierno de España que no esté en sus manos, incluso aunque eso suponga aliarse con un país extranjero en contra de su propio país y de su propio cuerpo diplomático. La clásica actitud cipaya de la derecha política y mediática que vemos también cada vez que el PP en la oposición maniobra en Europa en contra de leyes y de decisiones del gobierno de España, o para evitar que España reciba fondos europeos, por ejemplo. Nada nuevo cara al sol.

En el caso de la progresía mediática, aunque su posición tampoco es sorprendente sino igualmente previsible (celebrar y defender las declaraciones de Pedro Sánchez y sus decisiones —o la ausencia de ellas—), contiene algunos elementos que cabe comentar. Editorial de El País de este viernes: “Pedro Sánchez en Israel”. “Sánchez ha sido de los últimos, pero también el más contundente, junto a Josep Borrell, al expresar con total claridad ante el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, que resulta “realmente insoportable” la muerte “a diario” de civiles palestinos —entre ellos hay 5.600 niños— víctimas de los bombardeos del Ejército israelí. Las palabras públicas del presidente del Gobierno ante Netanyahu y ante el presidente de Israel, Isaac Herzog, se han alejado del habitual tono abstracto que acostumbran a tener los discursos públicos en este tipo de visitas, pero la situación exige esa contundencia. “Ha acertado Sánchez”, concluye el diario de Prisa. 

«El líder que ha sido más contundente» ante el genocidio israelí en Gaza, dice El País. Junto a Josep Borrell, el que decía que Hamás cometió crímenes de guerra pero cuando le preguntaban si Israel los está cometiendo, respondía que no es abogado.

Y algunos fragmentos de otra pieza en esta misma línea, la de Antonio Maestre en eldiario.es. Se titula “Pedro Sánchez y los tontos útiles de Netanyahu” y, en el fondo, dice básicamente lo mismo que El País. Además, como ya adelanta el título de la columna, Maestre reprende duramente a quienes desde posiciones de izquierdas exigen más y plantean pasar de las palabras a los hechos, como ha sido el caso de Podemos, y les acusa de ser «los tontos útiles de Netanyahu».

Vaya, ¿así que quienes defienden llevar a Netanyahu a la CPI, cortar relaciones con Israel, sanciones a la cúpula del régimen sionista y embargo de armas son los «tontos útiles de Netanyahu»? Curioso razonamiento… Pues si esos son los tontos útiles, cabe preguntarse entonces cómo se llaman quienes le estrechan la mano y compran los marcos de la “lucha contra el terrorismo” y del “derecho de Israel a defenderse”.

En segundo lugar, hay un párrafo de la pieza de Maestre que es muy llamativo. Primero, el texto publicado en eldiario.es dice lo comentado anteriormente: “El presidente del gobierno fue más lejos que nadie ante Netanyahu”, con lo que ocupa “un liderazgo internacional que estaba ausente”. Sin embargo, acto seguido, Maestre dice que lo expresado por Sánchez “es la posición común europea adoptada por los países miembro, sin salirse un ápice” e inmediatamente después califica esa misma posición de “blanda, equidistante y no respeta en sí misma el derecho internacional porque le reconoce a Israel el derecho a la defensa ante el ataque de Hamás que se incluye en el artículo 51 de la Carta de la ONU. El derecho a la defensa de una potencia ocupante no puede ser invocado por Israel según las resoluciones internacionales. La Corte Internacional de Justicia ya concluyó en 2004 en la ‘Opinión Consultiva de la Corte Internacional de Justicia sobre las consecuencias jurídicas de la construcción de un muro en el territorio palestino ocupado’ que Israel no puede acogerse al artículo 51 de la Carta de la ONU para alegar derecho a la defensa ante un ataque de Hamás porque al aceptar que está ocupando Palestina y negar la legitimidad del estado de Palestina está negando la existencia de un estado extranjero y Hamás no puede ser considerado ejército de un estado extranjero”.

¿Cómo, cómo, cómo? ¿Que la posición política que el colaborador de La Sexta celebra con fuegos artificiales mientras insulta a quienes exigen más es calificada por el propio colaborador de La Sexta de “blanda, equidistante y que no respeta en sí misma el derecho internacional” (es decir, ilegal)? Pues sí. Yo he tenido que leerlo dos veces también.

Y la idea principal: Maestre dice, como citábamos más arriba, que Sánchez “ha sido el líder más contundente” con Netanyahu. En concreto, dice que: “El presidente del gobierno fue más lejos que nadie ante Netanyahu”, que “Pedro Sánchez se convierte en vanguardia internacional de derechos humanos” y que “sabe que liderar una posición humanista en Gaza le proporcionará réditos y un liderazgo internacional que estaba ausente y que ha corrido a ocupar”. Además de la visión de la política que de nuevo esconden esas últimas palabras, en las que Maestre afirma sin que se le mueva un pelo que, si Sánchez hace esto, es básicamente por un cálculo de beneficio político interno (“se mueve muy bien en el mercado político de la demanda, ha captado el humor social y sabe que le proporcionará réditos”), de nuevo está ahí varias veces la afirmación de que Sánchez es quien más lejos ha ido con Netanyahu: “un liderazgo internacional que estaba ausente”.

Hombre… ¿Y Gustavo Petro? ¿Y Luis Arce? ¿Y Sudáfrica, que ha pedido que se emita una orden de arresto internacional contra Netanyahu? ¿Esos líderes mundiales no existen? Pues se ve que no. Será que no forman parte del “jardín europeo”, ¿verdad?

Está bien que aplaudan al PSOE todo lo que quieran, pero estaría bien que no mientan. Porque decir que Sánchez es quien más lejos ha ido en esto sencillamente no es cierto, es mentira (una mentira, además, con bastante carga de eurocentrismo, que no es más que racismo).

Dos comentarios más sobre toda esta posición de la progresía mediática. El texto de Maestre ataca duramente (“tontos útiles”) a quienes plantean que lo expresado por Sánchez no es suficiente y exigen más. Cabe preguntarse entonces cómo creen quienes escriben este tipo de cosas que un partido como el PSOE se acaba moviendo a esa posición, que no es por otra cosa que como resultado de la presión social y política. Si Sánchez ha dicho dos, es porque hay voces exigiendo diez. Siempre, la clave para que el PSOE acabe diciendo dos es que haya mucha gente exigiendo diez. Entonces, incluso aunque les parezca maravillosa y suficiente la posición expresada por Sánchez (ilegal, según el propio texto que la alaba), deberían entender que es resultado de la presión, y harían bien, por lo tanto, en no criminalizarla. Digo yo. Y eso, dejando de lado que, después de saber lo de la compra de armas israelíes «probadas sobre el terreno», lo de Sánchez, más que dos, ha resultado ser menos diez. Que por cierto, estamos deseando ver como justifican eso estas voces… Igual dicen que aquí hay un derecho pero también un bien de mercado, ¿no? y que a ver cómo lo hacemos compatible…

Pero lo más importante y lo más de fondo de todo esto, a mi modo de ver; lo más peligroso, mejor dicho, de estos razonamientos, es que reducen la política a los gestos. La política como una forma de comunicación basada en una serie de declaraciones y gestos, es decir, la política como mímica. Porque decir que las declaraciones de Sánchez son lo más a lo que se puede aspirar (juicio que subyace a la actitud de atacar a quien exija más) esconde precisamente esa visión de la política. Y de nuevo, es mentira. Claro que se pueden hacer cosas, no solo decir, sino hacer (como Colombia, como Sudáfrica, como Bolivia…): ruptura de relaciones, embargos comerciales, denuncia ante la CPI… Y, desde luego, se puede no comprarle armas de guerra a Israel cerrando la operación el mismo día en que la progresía aplaudía las palabras de Sánchez.

El ejemplo no es solo lo que se hizo con Putin inmediatamente tras su decisión de invadir Ucrania. ¿Se nos ocurre algún país que, sin haberle hecho la guerra a nadie, lleve 61 años bajo un bloqueo comercial? Exacto, Cuba. A Cuba se la puede bloquear solo por ser enemigo de EEUU, pero con Israel no cabe pedir más que palabras y quienes pidan hechos son tontos útiles.

Un último titular para completar, a todo esto. 2 de noviembre de 2023, hace unas semanas. El País: “La Asamblea General de la ONU condena por 31º año consecutivo el embargo de EE UU a Cuba”. Pues, al paso que va la burra, igual en unos años vemos a Sánchez y a Borrell diciendole a Israel por 31ª vez que por favor cumpla el derecho internacional mientras le compramos y vendemos armas violando el derecho internacional y mientras el bloqueo a Gaza continúa.

Si el futuro puede ser diferente y mejor, no será gracias a los conformistas enamorados de la mímica, sino a quienes apuntan siempre más lejos y a quienes exigen hechos y no solo palabras.


Este texto es una adaptación del análisis de Manu Levin en La Base, puedes ver el episodio completo aquí:

Madrid –

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