Fabián Coy, el soldado entrevistado por El País — NTN24 / Instagram

El País entrevista a mercernarios internacionales de guerra

En esta ocasión, el medio narra la historia de un colombiano que acudió a combatir a la Legión Internacional del ejército ucraniano


Los soldados internacionales implicados en diferentes conflictos están siendo un elemento central de las últimas guerras. Su origen, motivaciones o las estructuras en las que se integran son indicativos de muchas de las claves políticas, militares o ideológicas de esos conflictos. Ejemplo de ello son los soldados a sueldo de las compañías privadas PMC como Wagner o Blackwater, pasando por los ultras que aprovechan las guerras para obtener entrenamiento y formación militar en entornos afines, como es el caso del ultranacionalistas que combaten en Ucrania y Rusia, o las propias estrategias de propaganda y captación militar de jóvenes extranjeros para ejércitos regulares como el israelí.

Como en otras ocasiones hicieran medios como la propia TVE, esta vez ha sido el diario El País el que ha querido exaltar el papel de los mercenarios de guerra a través de la historia de Fabián Coy, un colombiano de 32 años residente en España, que ha estado casi 22 meses combatiendo para «defender Ucrania» y que se alistó a través de la propia embajada ucraniana en Madrid. En el reportaje, Coy despliega una serie de lugares comunes sobre la vida castrense y el ardor guerrero tales como «el valor de la vida lo cambia todo», o «mi causa aquí es la libertad», mientras legitima la estrategia del gobierno ucraniano de llamar a combatir a ciudadanos de otras nacionalidades a su guerra. Y es que, desde que en febrero de 2022 Zelenski abrió sus filas a los “amigos de la paz y democracia”, El País afirma que «foráneos de medio mundo se han alistado», pero el periódico no da cifras oficiales «por seguridad», dejando de nuevo la puerta abierta a especulación que rodea la composición actual de los contingentes ucraniano (y ruso) en medio de la crisis de desertores y alistamiento forzado abierta en el país. Los salarios, que podrían estar en torno a los 2.500 euros al mes, son en muchas ocasiones lo que atrae a estos combatientes de otros países, que llenan las filas de un ejército cuyas bajas en el campo de batalla son también un misterio.

Los salarios, que podrían estar en torno a los 2.500 euros al mes, son en muchas ocasiones lo que atrae a estos soldados, que llenan las filas de un ejército cuyas bajas son también un misterio.

La web de la Legión Internacional para la Defensa de Ucrania, como afirma El País, solo exige unos pocos pasos para unirse a la misma: formulario, pasaporte, buen estado de salud, y preferible experiencia militar. Cualquiera entre 18 y 60 años puede hacerlo. Tal es el caso de Coy y otros muchos, que, como puntualiza en la entrevista, no se considera mercenario, sino que lucha «por la libertad». El entrevistado, como suele ocurrir cuando se bucea en las biografías de estos combatientes exaltados por los medios de comunicación, no es un recién llegado a la guerra: antes había combatido en las paramilicias contra las FARC en Colombia y también ha trabajado en la seguridad privada. El peligroso (y creciente) negocio de la guerra en todo el mundo puede ser la salida laboral de muchos como él.


Madrid –

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