Pérez Reverte afirma ser «republicano pero español» y «monárquico en defensa propia» en el programa de Pablo Motos

Ha calificado a Felipe VI como una muy buena persona que ama España y que por suerte tiene más de Grecia que de Borbón


Un día después de que se anunciase que la Real Academia Española incluía la palabra “machirulo” en su diccionario, el académico de la RAE, Pérez- Reverte, visitaba el plató de El Hormiguero, programa que presenta Pablo Motos. Ya sea por casualidad o no, lo ha hecho con motivo de la promoción de su última novela, en una semana marcada por el MeToo de la censura que le ha estallado al presentador de Atresmedia, en el que tal y como cuenta Manu Levin “muchísimas personas de distintos ámbitos profesionales han salido a denunciar públicamente que recibieron llamadas telefónicas y presiones directas por parte del equipo de Pablo Motos simplemente por hacer un chiste o protagonizar la más mínima crítica en cualquier formato sobre el presentador del Hormiguero”.

La entrevista de Pérez-Reverte, ahora uno de los ídolos de la derecha y la ultraderecha, no ha pasado inadvertida y ha colocado al autor de Alatriste como trending topic en la red social X debido a sus declaraciones sobre política. Aunque sus críticas y elogios para mal a Pedro Sánchez han copado la mayoría de titulares y de tuits, el escritor también se ha mojado sobre temas como la monarquía o la amnistía. Sobre la monarquía, Reverte se ha descrito a sí mismo como “republicano pero español”, dos categorías que a priori no deberían ser contradictorias entre sí. No obstante, a su vez se ha declarado como “monárquico en defensa propia” ya que no cree que haya nadie en España que pueda ser presidente de una hipotética república, por lo que ha sostenido que Felipe VI es el Jefe de Estado más idóneo. Es decir, según él es republicano pero monárquico, una posición parecida a la que puede tener Pedro Sánchez o el PSOE, que se definen como republicanos y monárquicos a la vez.

Ante la pregunta de Pablo Motos, Reverte ha dicho que “es republicano por formación, por educación, por intelectual, por lo que sea(…) pero soy español y ahí es donde surge el factor condicionante”. En sus propias palabras, una “república es algo que está presidida por alguien, por una persona de prestigio, serena, culta, estable, emocionalmente tal…alguien capaz de aglutinar o administrar desde un punto de vista superior, de dar una serenidad a un país que le confía la presidencia de la república”. Tras su definición de lo que es una república, ha señalado que en España no hay ninguna persona que pueda llevar a cabo ese papel. El académico de la RAE, no obstante, ha puesto como ejemplo a varias figuras políticas ya muertas que podrían haber ostentado el cargo y realizado una buena labor. Ha metido en el mismo saco a Julio Anguita, que fue líder del Partido Comunista de España, a Tierno Galván, que fue alcalde de Madrid, y a Fraga Iribarne, que fue ministro en la dictadura de Franco. 

Tras ese análisis, Reverte ha desplegado un discurso netamente antipolítico, llegando a señalar como “infame clase política” a los cuadros políticos que hay ahora en las instituciones. Es por ello que se define a sí mismo como “monárquico en defensa propia”, elogiando la figura del rey emérito, que cree que morirá en el exilio “por sus errores”. Pero sobre todo ha ensalzado la figura de Felipe VI y también la de su hija, la Princesa Leonor.

Me cae estupendamente”, ha dicho sobre el monarca actual, al que ha definido como “educado y sereno” y como alguien que “ama España” con un “patriotismo real”. Es en esta descripción cuando ha indicado que es importante que el Rey “es Grecia y no Borbón” y que por lo tanto se parece más a su madre que a su padre. Finalmente, le ha descrito como una “muy buena persona”, asegurando que “nadie que haya hablado con él cinco minutos te lo negará”. De Leonor también ha asegurado que se parece más a su padre que al abuelo, en referencia al Juan Carlos I, hoy fuera de España por los casos de corrupción que asolan a la Casa Real.

Pérez-Reverte ha contado todo esto en una respuesta a Pablo Motos que ha durado cinco minutos. Parecía que el propio escritor se daba cuenta de la longitud de su respuesta, pues en varias ocasiones ha dado a entender que “se estaba enrollando”, algo a lo que el presentador ha restado importancia ya que estaba encantado de escucharle.

En su faceta promocional, el escritor ha intentado hacer guiños a todo un arco de espectadores que se pueden situar simbólicamente en posiciones de izquierdas o de derechas. Por un lado, al señalar que es republicano pero a la vez monárquico, y por otro al alabar a Anguita a la vez que a un ministro de Franco como Fraga Iribarne. Todo eso mientras a la vez elogiaba y criticaba a Pedro Sánchez. Lo que Pérez-Reverte seguro que no hizo fue bromear sobre Pablo Motos.


Madrid –

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