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Alguien quiere ponerlos colorados

La primera viñeta de Ferran Martín para Diario Red

Diario Red cumple un mes

Seguro que hemos cometido errores y hemos hecho cosas mal, pero, en este mes, hemos publicado contenidos que no es posible encontrar en otros medios de comunicación y nadie ha podido afirmar que hayamos publicado ni una sola mentira


Hace tan solo un mes, nacía Diario Red. En el editorial que encabezaba la primera portada de aquel lunes 18 de septiembre, expresábamos nuestra «enorme admiración a los periodistas y medios llamados alternativos que, desde hace años, navegan contra la corriente dominante en los poderes mediáticos» y manifestábamos nuestra voluntad de «aportar nuestro granito de arena a una tarea democrática fundamental: desafiar la actual correlación mediática de fuerzas», rompiendo la omertà periodística del «perro no come perro» que obliga al cierre corporativo y al silencio cuando determinados medios e informadores ejercen alguna de las modalidades de la corrupción periodística: la manipulación, la ocultación, el sensacionalismo que hace clickbait con el dolor de las víctimas, el mediafare —pata fundamental del lawfare—, la difamación, la violencia mediática o la difusión de bulos y mentiras, entre otras prácticas corruptas.

En este mes, con un equipo todavía muy modesto, hemos conseguido publicar más de 400 piezas de calidad, un editorial cada día, análisis internacionales en profundidad sobre la situación política en Alemania, Polonia, Reino Unido, Grecia, Italia, México, Chile, Colombia, Ecuador, Argentina, Corea o —por supuesto— Ucrania y Palestina, una incipiente pero ya interesante sección de cultura y decenas de artículos de opinión, complementados con las incisivas viñetas de Ferran Martín, Luiso García o Iñaki y Frenchy.

En estas cuatro semanas de vida, hemos recordado que la ley mordaza sigue en vigor y se sigue usando contra los de abajo, hemos contribuido a mantener viva la llama de la información sobre la lucha de los familiares de las víctimas de las residencias de Madrid, hemos informado sobre las rebajas de pena a agresores sexuales indicando —a diferencia de la mayoría de los medios— que son consecuencia de la voluntad de determinados jueces y no de la aplicación automática de una ley, hemos denunciado los símbolos franquistas en la jura de bandera de Leonor y también el furor monárquico de la mayoría de los medios, nos hemos atrevido a llevar el nombre de Florentino Pérez a un titular —a diferencia de la mayoría de los medios—, hemos informado sobre las incoherencias y los volantazos del PSOE en función de la coyuntura, fuimos de los primeros medios en contar que el acosador del diputado del PSOE Óscar Puente era un neonazi violento y uno de los pocos en denunciar su blanqueamiento mediático, hemos dado claves sobre la negociación de investidura que nadie más estaba dando y muy en especial las claves mediáticas —que muchas veces explican más que las claves políticas—, hemos informado con transparencia sobre los medios de comunicación cuando estos han publicado bulos —la derecha mediática pero también la progresía—, cuando se han mostrado equidistantes con el fascismo, cuando lo han blanqueado, cuando han apostado por el morbo o por la ocultación, fuimos el primer medio español en señalar el escándalo en Canadá con el homenaje a un combatiente nazi durante la visita de Zelenski, explicamos las claves de la violencia mediática contra las jugadoras de la selección por el caso Rubiales, denunciamos la deriva golpista del bloque sociológico reaccionario, fuimos de los pocos medios críticos con los elementos xenófobos y de extrema derecha en la cumbre de Granada, dimos unas cuantas claves sobre la izquierda española que nadie más estaba mencionando, planteamos una perspectiva republicana y no colonial sobre la así llamada «fiesta nacional» y —por supuesto— nos volcamos con la cobertura de la guerra entre Palestina e Israel, con un posicionamiento claro, informando con rigor sobre Hamás y también sobre el gobierno sionista de Netanyahu, llamando a las cosas por su nombre y —como marca de la casa— no olvidando el papel de los medios de comunicación en el conflicto. Seguro que hemos cometido errores y hemos hecho cosas mal, pero, en este mes, hemos publicado contenidos que no es posible encontrar en otros medios de comunicación y nadie ha podido afirmar que hayamos publicado ni una sola mentira.

En tan solo 30 días, ya hemos acumulado 1,7 millones de visitas y 600.000 visitantes únicos. Nuestra cuenta de X roza ya los 100.000 seguidores y, en este mes, hemos acumulado más de 3,7 millones de impactos de nuestras publicaciones. Todavía nos queda mucho por crecer, pero estamos muy orgullosos y orgullosas de la acogida inicial.

En el futuro próximo, nos gustaría aumentar la cantidad y calidad de nuestras colaboraciones y corresponsalías en el extranjero, mejorar el diseño de la página web para que sea más fácil de usar a todos los niveles, hacer un sistema de usuarios que nos pueda permitir habilitar para nuestros lectores y lectoras la posibilidad de hacerse un perfil en Diario Red y comentar las noticias, dedicar más tiempo y recursos a las investigaciones propias que casi ningún otro medio se va a atrever a hacer, abrir cuentas en otras redes sociales además de X, dar voz a los diferentes movimientos sociales y las luchas por la justicia social en nuestro país y en el extranjero y hacer todo esto desde el lugar y con la praxis que pensamos que tiene sentido: con total independencia de los grandes poderes económicos, con rigor, profesionalidad y deontología periodística, con una línea editorial republicana, feminista y de izquierdas y con la firme voluntad de romper el cerco mediático como única forma de proteger la democracia y ponerla a trabajar para la mayoría social.

Nosotros y nosotras estamos dispuestas a trabajar mucho y a dar la batalla sin miedo, pero es imposible que lo hagamos solas. Si Canal Red y Diario Red han llegado hasta aquí es gracias a todas las personas comprometidas con el cambio político y con la necesidad de un proyecto mediático que lo impulse y lo acompañe que han decidido apoyarnos. Y ese es exactamente el camino y el método si queremos llegar todavía más lejos: hacerlo juntas.


Madrid –

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